
Exterior del Coliseo
Gargi Mallik
·8 min read
El exterior del Coliseo es uno de los monumentos más reconocibles del mundo. Esta gigantesca estructura ovalada se alza en Roma desde hace casi 2000 años y en su día albergó combates de gladiadores y espectáculos públicos. Atrae a unos siete millones de turistas al año, que se maravillan con su hermosa fachada y su importancia histórica.
En este artículo, examinarás el exterior del Coliseo , explorando su diseño, los materiales que utiliza y algunas de sus características únicas.
Al visitar la fachada del Coliseo, observe las diferentes texturas y colores de la antigua piedra travertino. Estos patrones narran la historia de su construcción y demuestran la habilidad de los arquitectos y constructores romanos.
Un vistazo a las maravillas de la ingeniería
El Coliseo, que se mantiene en pie desde hace siglos, revela en su exterior una fascinante interacción entre forma y función. Analicemos los arcos y sus estilos arquitectónicos:
Forma y diseño

A diferencia de los teatros circulares tradicionales, el anfiteatro fue diseñado con forma elíptica. Este diseño, de 189 metros de largo y 156 metros de ancho, permite una mejor visibilidad para los espectadores en las gradas. Independientemente de la ubicación dentro del Coliseo, todos disfrutan de una vista relativamente despejada de la arena central.
Materiales innovadores
Los romanos dominaban la ciencia de los materiales. El exterior del Coliseo se construyó principalmente con piedra caliza travertino, resistente y duradera. También utilizaron ceniza volcánica, conocida como toba, en algunas secciones, lo que ofrecía una alternativa más ligera y económica. Mediante el uso estratégico de estos materiales, lograron integridad estructural y eficiencia económica.
Dominio de la distribución del peso
El enorme tamaño del Coliseo supuso un importante reto de ingeniería: cómo evitar que la estructura se derrumbara bajo su propio peso. Los romanos lo solucionaron distribuyendo ingeniosamente el peso por todo el edificio.
Las paredes exteriores se engrosaban en la base y, con el tiempo, se estrechaban hacia arriba. Este enfoque arquitectónico ayudó a desplazar el peso hacia abajo, garantizando la estabilidad durante años.
Una galería de arcos
El elemento más reconocible del exterior es la serie de arcos que rodean el edificio. Encontrarás tres niveles de arcos: los arcos dóricos inferiores, los arcos jónicos intermedios y los arcos corintios superiores.
Cada nivel exhibe estilos arquitectónicos distintos, que reflejan la evolución de la artesanía romana a lo largo de los siglos. Más allá de su atractivo estético, estos arcos son cruciales para proporcionar soporte estructural al imponente edificio.
Número de estatuas
El exterior del Coliseo lucía en su día numerosas estatuas, pero ahora solo quedan unas pocas que recuerdan su antigua decoración. Estas estatuas, que representaban principalmente a dioses, emperadores y figuras mitológicas, adornaban los arcos y nichos de la fachada del anfiteatro.
La fachada sur del Coliseo era particularmente rica en decoración escultórica. Contaba con estatuas de deidades como Marte y Venus, emperadores y héroes. Muchas de estas estatuas fueron robadas o destruidas a lo largo del tiempo, sobreviviendo solo unas pocas.
La proeza de ingeniería del hormigón
El Coliseo es un ejemplo perfecto de la legendaria durabilidad del hormigón romano. Esta ingeniosa mezcla de ceniza volcánica, cal y agua creó un material resistente y versátil que podía verterse en moldes, permitiendo así la creación de formas complejas como las bóvedas. Esta sustancia única transformó la arquitectura romana y sigue asombrando hoy en día.
Puntos de entrada

Los antiguos romanos implementaron un sistema bien organizado para gestionar la entrada de decenas de miles de espectadores, reflejando la jerarquía social de la época. Estos son los dos tipos de puntos de entrada:
- Grandes Entradas: Cuatro elaboradas puertas de acceso, conocidas como propileos, estaban reservadas para la élite. Estas grandes entradas proporcionaban acceso exclusivo al emperador, la familia imperial y las vírgenes vestales.
- Entradas públicas: 76 entradas más pequeñas facilitaban el acceso al público en general. Este diseño eficiente garantizaba un flujo fluido de espectadores, manteniendo el orden social dentro del Coliseo.
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Mejor momento para ver el exterior

El momento ideal para ver el exterior del Coliseo varía según tus preferencias. Aquí tienes una guía para ayudarte a elegir el mejor momento para tu visita:
Para obtener la mejor iluminación y las mejores oportunidades para tomar fotos:
- Amanecer: La luz dorada del alba baña el Coliseo con un resplandor cálido y etéreo. Aunque el Coliseo aún no esté abierto, la vista exterior es espectacular. Después de contemplar el amanecer, reserva una visita guiada al Coliseo temprano por la mañana y explora el interior del monumento.
- Tarde (antes del atardecer) : El sol de la tarde proyecta sombras espectaculares sobre la fachada del Coliseo. Vive este momento inolvidable con una visita guiada al Coliseo al atardecer. Para obtener las mejores fotos, te recomendamos ir una o dos horas antes de la puesta de sol.
Para evitar las multitudes:
- Temprano por la mañana: Visitar el Coliseo a primera hora de la mañana, antes de que lleguen la mayoría de los grupos turísticos, le permitirá disfrutarlo con menos gente.
- Entre semana: Los fines de semana suelen estar más concurridos, tanto por turistas como por residentes. Para evitar las multitudes, considere planificar su visita para un día laborable.
Para disfrutar de un clima agradable:
- Primavera (marzo-mayo): La primavera ofrece temperaturas agradables y flores en plena floración alrededor del Coliseo, lo que hace que su visita sea aún más placentera.
- Otoño (septiembre-noviembre): El otoño trae consigo un clima agradable y, potencialmente, menos gente que en la temporada alta de verano.
¡Aquí va un secreto! ¿ Quieres una perspectiva diferente y quizás menos gente? Visita el cercano Parco del Colle Oppio (Colina Oppia). Este parque ofrece impresionantes vistas panorámicas del monumento desde lo alto.
La historia del exterior

La construcción del monumento (70-80 d. C.) comenzó durante el reinado del emperador Vespasiano y fue completada por su hijo, Tito. El exterior de este grandioso anfiteatro estaba adornado con tres niveles de arcos hechos de piedra caliza travertino blanca.
Un devastador incendio en el año 217 d. C. dañó gravemente el exterior del Coliseo. Si bien se realizaron reparaciones, es probable que la impoluta fachada blanca nunca recuperara por completo su esplendor original.
Con la decadencia del Imperio Romano en el siglo V d. C., el propósito del Coliseo cambió. El exterior dejó de recibir un mantenimiento meticuloso y comenzó a deteriorarse. También sufrió daños a causa de terremotos, en particular los de 847 d. C. y 1231 d. C., que provocaron el derrumbe de partes importantes de la estructura.
Durante la Edad Media (siglos VI-XIV d. C.), el Coliseo fue reconvertido en fortaleza. Las poderosas familias romanas Frangipane y Annibaldi lucharon por el control de la estructura.
Es probable que el exterior sufriera modificaciones significativas durante este periodo. Posteriormente, a partir del siglo XVII, resurgió el interés por la conservación del Coliseo. Se realizaron esfuerzos para restaurar y estabilizar el exterior, lo que marcó un punto de inflexión en la historia de la estructura. Hoy en día, el monumento se erige como un símbolo del legado perdurable de Roma.
Datos interesantes
- El Coliseo era el anfiteatro más grande del Imperio Romano y podía albergar entre 50.000 y 80.000 espectadores.
- Aunque hoy en día luce como una piedra grisácea uniforme, el Coliseo estuvo pintado en su día con colores vivos. Se han descubierto restos de pigmentos rojos, azules y verdes en su exterior.
- Se cree que el nombre "Coliseo" tiene su origen en la colosal estatua de Nerón que antiguamente se encontraba en las cercanías.
- Los muros exteriores del Coliseo están hechos de piedra travertino, pero también contienen spolia: piedra y mármol reciclados de estructuras más antiguas.
Preguntas frecuentes
1. ¿Por qué el Coliseo tiene diferentes estilos arquitectónicos en sus arcos?
El Coliseo presenta tres niveles de arcos: dórico en la base, jónico en el medio y corintio en la parte superior. Esta progresión de estilos refleja la evolución de los gustos arquitectónicos y los avances durante el Imperio Romano.
2. ¿Qué le sucedió al exterior del Coliseo?
A lo largo de los siglos, el exterior del Coliseo ha resistido desastres naturales como terremotos e incendios. Además, fue descuidado durante la caída del Imperio Romano, lo que provocó que perdiera sus colores originales.
3. ¿Cómo se llaman las partes del Coliseo?
El Coliseo comprende la arena, el hipogeo (zona subterránea), la fachada exterior con sus arcos, los asientos interiores (cávea) y numerosas entradas.
4. ¿De qué color es el exterior del Coliseo?
Actualmente, el exterior presenta un color blanco grisáceo desgastado debido a la piedra travertino; originalmente, estaba pintado con colores brillantes como rojo, azul y verde, con restos visibles de la pintura original.
5. ¿De qué material está hecho el exterior del Coliseo?
El exterior del Coliseo se construyó principalmente con hormigón, 3,5 millones de pies cúbicos de travertino de Tívoli y cantidades similares de mármol, piedra, madera y toba volcánica.
Imagen destacada: David Libeert en Unsplash